El Tao Te Ching y la empresa

Quizás sea por casualidad, pero en Smartbrand, Vicente, Sergi y yo mismo hemos leído y releído este fantástico libro. Nos inspira, nos enseña y nos ayuda a aceptar. Para aquellos que no lo conozcan, éste es el mejor libro del mundo, en mi modesta opinión. Es uno de los tres o cuatro libros básicos que existen en el mundo; la mejor prueba de ello es el número de veces que puede ser releído, encontrando cada vez luces nuevas. Es profundo, poético, enigmático, de una belleza formal realzada por su aparente simplicidad, que oculta uno de los pensamientos más avanzados que la humanidad haya producido.

Ciertamente no tengo claro la posible longitud de este post, así que lo dividiré en partes ya que según vaya releyendo, una vez más, el Tao, irán encajando las ideas que conformarán el post completo.

Lao Tse, escribió este libro cuando viejo, pero vigoroso, había emprendido viaje hacia las cordilleras del oeste de China para acabar sus días en paz. El guardián del paso Kuang-shi, Tu-Fu, intuyó que aquel anciano era un sabio. En el amanecer del siguiente día le informó que “No os dejaré marchar si no me dais una parte de vuestra sabiduría“. Lao-Tse sacó el pincel y comenzó a trazar caracteres sobre la túnica de seda que le ofreciera el soldado. Ochenta poemas con la experiencia más sensata de la raza humana fueron el resultado. Lo tituló ‘Libro del Camino y la Virtud': Tao-Te-Ching.

 

El Tao cuando se nombra, ya no es

Por lo que respecta al Camino, el Camino que
puede expresarse no es el Camino permanente;
En cuando a los nombres, el nombre que puede
nombrarse no es el nombre permanente.
Lo innominado es el comienzo de las diez mil cosas;
Lo nombrado es la madre de las diez mil cosas.
En consecuencia, quienes permanecen sin deseos,
percibirán gracias a ello su sutileza.
Quienes desean siempre,
sólo verán gracias a ello lo que anhelan y buscan.

Estas dos cosas aparecen juntas;
Tienen nombres distintos pero las llaman de la
misma manera;
Eso que es incluso más profundo que lo
profundo…
El portal de todas las sutilezas. 

En este primer verso del libro está la clave de esta filosofía: el Tao cuando se nombra, ya no es. Del mismo modo que cuando se define una empresa, ya no es. Me explico, emprender es una forma de vida, un modo de elegir cómo relacionarte socialmente en lo personal y profesional, porque emprender es hacer de tu trabajo, tu vida. Entonces ¿cómo se puede nombrar una vida?, ¿cómo resumir en un nombre una vida? Del mismo modo, por ejemplo, poner nombre a lo que sienten dos personas que se atraen, puede conllevar el paso a otro estado, y por lo tanto ya no es. La magia quizás esté antes de nombrar las cosas, quizás lo interesante es vivirlas sin nombrarlas.

 

Altruismo y resistencia

El Cielo resiste, la Tierra dura largo tiempo.
La razón de que el Cielo y la Tierra puedan resistir
y durar tanto tiempo
Es que no existen para sí
Y por eso pueden resistir largamente.
En consecuencia el Sabio:
Se coloca en último término pero se encuentra
en primer término;
Quita de su pensamiento el interés por sí mismo,
pero descubre que ese interés se conserva.
¿No se debe acaso a que carece de egoísmo
Que es por lo tanto capaz de realizar sus deseos?

Aquí Lao-Tse nos afirma que el altruismo es la receta de la longevidad, el desinterés es resistencia y, el que resiste gana. La gran paradoja: al carecer de egoísmo se consigue todo, porque, al no desear nada, todo lo que viene es bienvenido.

En términos de negocio, ¿crees que aplica el altruismo? ¿el desinterés? ¿el no deseo? ¿la resistencia? Bueno, mi experiencia hasta el momento, me dice que sí, que sí aplica. El altruismo desde el punto de vista de un promotor de una start-up es necesario, ya que procurar el bien del equipo aun a costa del propio, ayudará a que tu gente esté cómoda. Trabajar con un claro objetivo, bajo un marco de excelencia lógica, pero con un desinterés y un no deseo de expectativas en términos económicos, ayudará a que lo que venga, sea más que bienvenido. Porque el que resiste, gana.

 

Continuará…