En la tríada de animales de Google, a saber, Panda, Penguin y Hummingbird, que definen los grandísimos cambios que en los tres últimos años el buscador ha llevado a cabo para mejorar la experiencia de sus usuarios, o lo que es lo mismo, las páginas de resultados de búsqueda, podríamos decir que Panda fue el mejor valorado y Hummingbird está siendo el menos comprendido, a lo que poco ayuda la expresa opacidad con que Google lo ha explicado.

¿Y Google Penguin? Pues según nuestro criterio ha sido un gran game changer: muchas agencias SEO y muchas empresas y organizaciones que habían apostado por la compra de enlaces como método para mejorar en SEO y conseguir más tráfico desde buscadores en general y desde Google en particular, se vieron con un gravísimo problema, una espectacular caída de tráfico de un día para otro y unas dificultades tremendas para salir del hoyo. A tal punto que para muchas empresas con enorme dependencia del tráfico de Google las consecuencias del mazazo de Google Penguin les ha supuesto prácticamente la desaparición.

En Smartbrand no compramos enlaces. Punto. Ni uno solo de nuestros clientes fue penalizado por la compra de enlaces con la llegada de Penguin, ni lo ha sido después. Porque desde siempre concebimos el posicionamiento como una parte esencial del marketing online en el que la compra de enlaces no tiene cabida, al no centrarse en lo auténticamente relevante: hacer llegar al máximo número posible de clientes potenciales del producto o servicio que tenemos que promocionar cuál es su valor añadido. Tan simple, y tan complejo.

Dicho esto, para una agencia de marketing online es esencial conocer con gran detalle en qué consisten los cambios algorítmicos de Google, especialmente cuando son de tanto calado, así que en Smartbrand tenemos pleno conocimiento de qué es Google Penguin, cuál fue el objetivo de Google al implantarlo, cómo afectó a los propietarios de sitios web que compraban enlaces, y también cómo afectó a los usuarios de Google: ¿mejoró realmente la calidad de los resultados?

compra de enlaces PenguinGoogle Penguin no tiene ni por asomo el sentido del humor de los Pingüinos de Madagascar.

Qué es Google Penguin
Esta es la definición oficial que hace Google: “cambio importante en el algoritmo enfocado específicamente para las prácticas webspam. El cambio rebajará la posición de los sitios que creemos que violan las directrices para webmasters de Google”. Y en ese mismo anuncio Google ponía dos ejemplos de violaciones de las directrices para webmasters: el uso excesivo de palabras clave y tener enlaces entrantes poco naturales, y en concreto con anchor text exageradamente optimizado con keywords.

¿Cuál fue el objetivo de Google al implantarlo?

El objetivo fue muy claro: enviar un mensaje de refuerzo al cambio que supuso Google Panda (que rebajó el posicionamiento de sitios web sin calidad). La compra de enlaces siempre había estado penalizada por Google pero con Penguin pasó a ser más eficientemente identificable, y por tanto muchos más sitios fueron descubiertos y penalizados.

¿Cómo afectó a los sitios web penalizados?
Les afectó, y mucho. Hubo situaciones auténticamente dramáticas. El motivo es bastante sencillo: no resulta fácil librarte de miles de enlaces entrantes en poco tiempo. ¿Quién los puso, tú o una agencia? ¿Cómo contactar a los webmasters para que los quiten? ¿Cómo identificar fácilmente los enlaces comprados de los conseguidos de forma natural? Y por otra parte, así es la vida a veces, incluso trascendió el caso de algunas granjas de enlaces que empezaron a cobrar por retirar los enlaces. El problema es que no depende de uno mismo borrar esos enlaces, no es un proceso rápido.

La controversia llegó todavía más lejos: empezaron a escucharse muchas protestas sobre la eficacia de Penguin, la apuesta tan fuerte de Google por perseguir la compra de enlaces. “¿Y si mis competidores compran enlaces apuntando hacia mi web? ¿Me penalizará Google?” Son preguntas que empezaron a hacerse frecuentes. Google lo negó, pero diversos experimentos para poner esto a prueba corroboraron que técnicamente era posible. Así que Google, para solventar esto, y vistos los problemas de muchísimos sitios web para eliminar enlaces comprados, creó en octubre de 2012 la herramienta de desautorización de enlaces, disponible en las Herramientas para Webmasters de Google (Google Webmaster Tools). Con esta herramienta puedes comunicarle a Google qué enlaces desautorizas, y el buscador deja de tenerlos en cuenta para el posicionamiento de tu sitio. Las cosas se calmaron bastante a partir de ese momento.

¿Mejoró los resultados de búsqueda?

Pues es una buena pregunta. Casi dos años después parece que sí, aunque ha habido muchos otros cambios y resulta difícil aislar el efecto de Penguin. Pero es justo reconocer que al principio en muchos resultados de búsqueda los resultados fueron peores, según nuestra experiencia. Y el motivo es claro, vamos a argumentarlo: si tú como buscador rebajas el posicionamiento de sitios web que compran enlaces, independientemente de la calidad que tengan esos sitios web, su lugar en las páginas de resultados de búsqueda lo toman sitios web que antes no posicionaban tan bien. Dicho de otra forma, muchos sitios de gran calidad perdieron posiciones por comprar enlaces, y fueron sustituidos, al menos durante unos cuantos meses, por sitios con menos calidad, por el simple hecho de que esos sitios de menor calidad no habían comprado enlaces.

A la larga, en cambio, sí opinamos que la lucha contra la compra de enlaces ha dado sus frutos, como lo prueba el auge de las señales sociales y del marketing de contenidos para hacer buen SEO. Si este es el tipo de SEO que quieres hacer, contacta ahora, llevamos años haciéndolo con éxito.