Google Panda supuso una pequeña revolución por parte de Google. Esta actualización del algoritmo del buscador, que se produjo en 2011, sigue siendo a día de hoy una de las más comentadas. Sus efectos y consecuencias, especialmente todo lo relacionado con contenidos pobres y duplicados, se han dejado notar mucho en estos dos años. Y el caso es que hay sitios que han tomado decisiones adecuadas para adaptarse a Google Panda y evitar contenidos pobres y duplicados, pero hay sitios que por evitar la devaluación o salir de ella han reaccionado de forma errónea, como explicaremos más adelante. En este post os vamos a ayudar a comprender qué entiende Google por contenidos pobres y duplicados, cómo evitarlos y qué errores no cometer al tratar de contentar a Google.

Pero en primer lugar, antes de hablar de contenidos pobres o duplicados, definamos Google Panda. Conocer algo es la mejor forma de tratar de adaptarse a ello. ¿Por qué fue tan relevante este cambio en el algoritmo? Los motivos son principalmente dos:

  • Afectó casi al 12% de los resultados de búsqueda. Google hace literalmente decenas de modificaciones anualmente a su algoritmo, pero muchas de ellas apenas son percibidas por los expertos en SEO o los negocios online, porque son modificaciones menores, pequeños retoques que afectan a pocos resultados de búsqueda. Ese 12% de Google Panda indica la relevancia de ese cambio.
  • Hasta ese momento, Google siempre se había jactado de ser el mejor buscador por dar los resultados más relevantes. La relevancia en relación a los términos de búsqueda y la intención del usuario era la vara de medir. A partir de Google Panda, no es que la relevancia pierda peso, pero entra en juego de forma explícita el concepto de calidad. Google Panda premia a los sitios con calidad y devalúa a los sitios con menor calidad.

google panda

 

Claro, una de las primeras críticas que se le hicieron a Google Panda es que la calidad es un concepto subjetivo. Y Google recogió el guante: para ayudar a los webmasters a entender cuál es su concepto de calidad publicó una serie de preguntas. Esas preguntas dan bastantes pistas, a medida que las vas respondiendo pensando en tu sitio web o en otros, sobre qué es la calidad para Google. Las preguntas son 23, a continuación reproduzco las siete más relevantes para el objetivo de este post:

  • ¿Contiene el sitio artículos duplicados, solapados o redundantes sobre el mismo tema o temas parecidos que contengan ligeras variaciones de palabras clave?
  • ¿Proporciona el sitio contenido o información original, informes originales, investigación original o análisis originales?
  • ¿Están los temas impulsados genuinamente por el interés de los lectores del sitio, o el sitio genera contenido en un intento por adivinar con qué se podría lograr una buena clasificación en los motores de búsqueda?
  • ¿Proporciona la página un valor sustancial en comparación con otras páginas que aparecen en los resultados de las búsquedas?
  • ¿Proporciona este artículo una descripción completa y detallada del tema?
  • ¿Contiene este artículo un análisis detallado o información relevante más allá de lo obvio?
  • ¿Son los artículos cortos, insustanciales o carecen de algún otro modo de detalles específicos útiles?

Las dos primeras preguntas están relacionadas con el tema del contenido duplicado, las siguientes con los contenidos pobres. A veces incluso contenidos duplicados y pobres están relacionados. Pongamos ejemplos:

  • Tienes una cadena de hoteles. Tus hoteles se caracterizan por ser “cool” y urbanos, hoteles boutique, uno en cada una de estas 6 ciudades: Madrid, Barcelona, París, Nueva York, Londres y Berlín. Si en la página de cada uno de estos hoteles el texto es idéntico a excepción del cambio en el nombre de la ciudad, eso es contenido pobre y duplicado. Si tienes dos páginas por hotel, y una habla todo el rato de “hotel urbano”, la otra de “boutique hotel”, abusando de las palabras clave pero con un contenido similar, eso es contenido redundante.
  • Tienes un negocio de moda online. Y fichas de producto distintas para un mismo vestido en distintos colores. El texto que acompaña al producto es el mismo a excepción del color. Eso es contenido duplicado, aunque el contenido sea excelente.
  • Tu negocio es una zapatería. Y se puede acceder a los zapatos por sexo o por colección. Concretamente, al zapato número 1 para mujer puedo llegar navegando por mujer y llegando a la URL http://www.mizapateria.com/mujer/zapatos/zapato1.html pero también navegando por colección y llegar al mismo producto en esta URL: http://www.mizapateria.com/colecciones/coleccion-bonita/zapato1.html Esto es, también, contenido duplicado.
  • Tienes un negocio que vende productos online con pago en libras para el Reino Unido en misitio.com/en-gb y las mismas páginas con los mismos textos para EE UU, con precios distintos y pago en dólares en misitio.com/en-us. Google puede tratar estos contenidos como contenido duplicado.

Las situaciones pueden ser muy diversas: se puede incurrir en contenido duplicado por intentar posicionar bien para buscadores, pero también, como vemos en los dos últimos ejemplos, por un tema de arquitectura de la información y de falta de conocimiento SEO de los responsables técnicos de la página. La cuestión es que el resultado puede ser una devaluación en el posicionamiento de las páginas de ese sitio web en Google.

Por tanto, las formas de evitar contenido duplicado y pobre son fundamentalmente 3:

  1. ¿Qué distingue a mi producto de mis competidores? Sin esto, una estrategia SEO no tiene sentido. Cuando tengamos bien definida esa distinción, será el momento de escribir un contenido sugerente que lo explique bien al cliente potencial. Y sí, hay que pensar en palabras clave relacionadas, pero después de tener la diferenciación del producto.
  2. Y esa diferenciación del producto debe ser decisiva también en la concreción de la estructura, de la arquitectura de la información: si no puedes diferenciar suficientemente productos entre sí, agrúpalos en una misma categoría que sea destacable.
  3. Hay diversas formas de evitar contenido duplicado de forma técnica, por ejemplo mediante el uso de la etiqueta “canonical” o las anotaciones rel=”alternate” hreflang=”x”. Se trata de código HTML que aparece en el código fuente, no visible para el usuario, y que en el primer caso informa a los buscadores de cuál es la versión buena (o canónica) de un contenido; y en el segundo caso de que se trata de contenidos similares pero para mercados distintos.

No queremos terminar el artículo sin mencionar algunos efectos no deseados que ha producido Google Panda: en su intento por evitar contenidos duplicados y pobres a toda costa, es fácil encontrarse auténticas aberraciones, como por ejemplo:

  • Sitios web que, aun teniendo paginación de sus productos en los listados, la anulan para buscadores, la capan de forma técnica, para evitar que las páginas 2, 3, 4, etc. del listado sean consideradas contenido duplicado con respecto a la inicial. ¡No lo son! Son elementos distintos de un mismo listado, y estás literalmente retirando tu producto del escaparate, diciéndole al buscador que no lo indexe.
  • Sitios web que ponen la etiqueta “no index” a las FAQ, el “Sobre nosotros” o la atención al cliente. ¿De verdad quieres decirle al buscador que esas páginas son contenido pobre y no debe indexarlas? Mejor piénsalo de nuevo.

En Smartbrand podemos ayudarte a evitar contenidos duplicados en tu SEO, tanto si quieres modificar tu sitio web por haber bajado en tráfico orgánico debido a Google Panda como si te planteas crear un sitio web nuevo. Porque hacemos SEO teniendo en cuenta la “big picture”, la estrategia de marketing, y las necesidades del negocio. Llámanos o contacta y cuéntanos cómo podemos ayudarte.