Es uno de los puntos de mejora más obvios en las tiendas online. Sí, has analizado a fondo las posibilidades de tu e-commerce; has pensado en el CMS, has invertido en un buen diseño web acorde a tu marca y en cómo dar la mejor experiencia a los usuarios de móviles, y también has invertido en SEO y PPC. Pero una vez está todo online, ¿qué haces con el contenido que caduca?

Si todavía no lo has pensado, en este post te sacamos de dudas: es imprescindible que tengas en cuenta el ciclo de vida de producto en tu sitio web: te evitarás problemas de experiencia de usuario, problemas con los buscadores y, mejor aún, podrás aumentar las ventas.

Ciclo de vida de producto

Veamos a continuación las distintas posibilidades cuando un producto de tu sitio web no debe de estar activo, y las distintas consecuencias.

1. No hacer nada: error

Esta es una de las más habituales, pero es un error. Si bien no supone problemas para el tráfico orgánico, que seguirá llegando a la web, no es buena experiencia de usuario llegar a una ficha de producto en la que no se puede comprar.

2. Despublicar sin hacer nada más: error

Otra de las habituales. Retiras el producto, y ya está. Pues no; problemas de experiencia de usuario (error 404) y problemas con los buscadores: el empeoramiento SEO no se producirá por tener un único error 404, pero si se acumulan decenas y centenares, entonces sí puede causarte problemas.

3. Despublicar y hacer una redirección 301

Correcto, impecable desde el punto de vista de los buscadores; aunque conviene buscar el mejor equivalente para redirigir. Si tienes una tienda de ropa online y quitas un vestido, mejor que redirigir a la página de inicio es redirigir a la categoría de vestidos. Así, si llega un usuario de buscadores esperando encontrar un vestido, el listado de vestidos es la mejor respuesta que tu sitio web le puede dar si el producto no está disponible.

Esta opción, que parece de entrada la más correcta, lo es fundamentalmente si sabes que no vas a volver a tener disponible ese producto. Pero si simplemente ese producto va a desaparecer de la tienda pero volverá (por ejemplo por motivos estacionales, pensemos en los bikinis, que en España tienen gran volumen de búsqueda entre marzo y agosto), entonces es más recomendable proceder con la siguiente opción.

4. Mantener publicado pero alterar el contenido

Esta es una buena solución para los productos que en ese momento no estamos vendiendo pero que vamos a volver a vender. De esta forma nos ahorramos el inconveniente SEO de tener que volver a trabajar enlaces específicos temáticamente relacionados para estas páginas.

Eso sí, para una correcta experiencia de usuario conviene modificar el contenido de la ficha de producto, por ejemplo poniendo inactivo el carro de la compra y añadiendo un cuadro de texto que especifique claramente que ese producto en ese momento no está disponible, y si es posible cuándo volverá a estar a la venta.

Para acabar de completar la buena experiencia, no olvidemos que la persona que llega desde buscador a esa ficha de producto es absolutamente un cliente potencial. Debemos tratar de retenerle. Por tanto, es una buena práctica incluir un campo para que introduzca el email, con el gancho adecuado: “Este producto no está actualmente disponible, déjanos tu email y serás el primero en enterarte cuando esté a la venta la nueva colección”. Fácil, y efectivo.

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