El contenido es esencial para el éxito de un negocio en Internet. Pese a que es frecuente no darle la importancia que merece, un negocio online tiene más posibilidades de prosperar cuidando el contenido que sin prestarle atención.

Dicho esto, es importante precisar que el contenido no se limita a texto, ni mucho menos: pensamos también en fotografías, audio, vídeo, gráficos, infográficos… Lo que importa es la historia que contamos. Sin contenido no hay narración, y al cliente tenemos que seducirle de la misma forma en que a un niño le brillan los ojos cuando un narrador con talento (o al menos una buena dosis de ganas) le cuenta una historia emocionante.

Por todo ello, resulta importante tener inventariado el contenido web, y la mejor herramienta para tener el contenido bajo control es la auditoría de contenido web. Es un primer paso esencial si te estás planteando crear una estrategia de contenidos. Una auditoría de contenido web te permitirá saber cosas esenciales:

  • ¿Cuánto contenido tienes? Es frecuente, especialmente en portales grandes y sitios web con mucho producto, que no sepas exactamente de cuánto contenido dispones.
  • ¿Es la estructura de tu sitio web adecuada para lo que quieres contar?
  • ¿Cada cuánto se actualiza el contenido? ¿Qué contenido está desfasado? ¿Qué contenido merece la pena renovar? ¿Qué contenido es mejor borrar? ¿Quién es el responsable del contenido? ¿Cuánto esfuerzo (tiempo o dinero) cuesta mantener estos contenidos relevantes al día?
  • ¿Está el contenido alineado con tus objetivos de negocio? Este punto es importante. Si (como debes) tienes definidos objetivos web, tienes que saber si el contenido te ayuda a conseguirlos. Y para ello tienes que analizar elementos como la tasa de rebote y la tasa de conversión fijándote en el contenido que ofrecen esas páginas. Tú puedes creer que un contenido es fantástico, que si tu herramienta de analítica web te da una tasa de rebote de esa página por ejemplo superior al 50%, claramente no funciona.

La información que te proporciona una auditoría como esta es muy valiosa. Se trata de un documento indispensable para pensar en una estrategia de contenidos válida para tu negocio y que el CEO de tu empresa acepte invertir en ello. Es la primera piedra destinada a hacer que el esfuerzo en marketing de contenidos sea meditado, basado en datos reales, y no una simple apuesta por subirse al tren de moda.

Por la experiencia que tenemos en llevar a cabo estas auditorías de contenido, te podemos avanzar que el análisis de los resultados de una auditoría como esta lleva a plantearse muchas cosas, a mejorar procesos internos y tomar decisiones importantes. Porque cuando encuentras contenido desfasado que es necesario actualizar o contenido caducado que es necesario despublicar, de inmediato surge una pregunta concreta (¿quién debe hacerlo?) y una más amplia: ¿quién es el dueño del contenido en esta organización? Debes dar respuesta a esta pregunta, y plantear un flujo riguroso y racional de gestión de los contenidos, de tal forma que te asegures de qué contenidos requieren actualización y cada cuánto y, sobre todo, quién es el responsable de ello.

A estas alturas del post, y si te interesa lo que estás leyendo, probablemente te estás planteando qué forma tiene una auditoría de contenidos. En la forma, es sencillo: puede bastar un Excel, la siguiente imagen te muestra un ejemplo de cómo concibe este Excel Kristina Halvorson, una experta de gran prestigio en gestión de contenidos web:

auditoría de contenidos

Fuente: blog.braintraffic.com

Ahora bien, a nosotros este Excel nos parece demasiado sencillo. Es correcto crear una fila por cada página de tu sitio web, pero debe de haber más columnas con los elementos que interesan:

  • Información SEO: Title, metadescription, URL, ALT…
  • Tipo de contenido: Texto, vídeo, imagen, categoría, ficha de producto, post
  • Objetivo de la página: branding, ventas, soporte…
  • Métricas: Tasa de rebote, % de conversión…
  • Fecha de publicación, fecha de caducidad. Necesidad de actualización.
  • Dueño del contenido. ¿Quién en la organización es responsable de esa pieza?

Con esta información por cada página de tu sitio podrás tener una idea mucho más clara de cómo gestionar el contenido de tu organización para que rinda y sea eficaz y esté en línea con los objetivos.

En el caso de sitios web con decenas de miles de páginas, realizar una auditoría de contenido como la que indicamos aquí de forma manual (que es la única forma de hacerla con calidad) es inviable. Pero no te recomendamos automatizarla, sino reducir la carga de trabajo analizando únicamente grupos de páginas por tipos: Página de inicio, pagina de categoría de nivel 1, páginas de nivel 2, nivel 3, fichas de producto, páginas corporativas, páginas de soporte, páginas del blog, recursos y otros documentos, etc. De esta forma identificas más fácilmente las mejoras a realizar.

Si buscas una empresa que te ayude a hacer una auditoría de contenidos web, contacta con nosotros y te ayudaremos.